viernes, 26 de julio de 2013

La guerra secreta de Coco Chanel. El pasado nazi de uno de los mitos de la alta costura - Hal Vaughan

aguilar alta costura editorial alfaguara Hal Vaughan La guerra secreta de Coco Chanel literarios mitos nazi pasado prisa ediciones recomendados revista whats up santillana
Thriller, periodismo, historia, biografía se conjugan con maestría en un libro que desvela el papel de Coco en la Gestapo y cómo después de la Segunda Guerra Mundial reconstruyó lo que hasta ese momento había sido la emblemática firma Chanel.

La-guerra-secreta-de-Coco-Chanel-pasado-nazi-mitos-alta-costura-Hal-Vaughan
La obra

¿Fue realmente Chanel una agente de la Gestapo?

En agosto de 1944 la ciudad de París fue liberada. Este hecho puso el punto y final a cuatro años de vergüenza y de miedo reprimido, y desató entre la población odio y frustración. Ciudadanos vengativos deambulaban por las calles de pueblos y ciudades. Los culpables y muchos inocentes fueron castigados en un ajuste privado de cuentas. Aquellos collabos, hombres y mujeres que colaboraban con Hitler, fueron molidos a golpes o asesinados. Coco Chanel, símbolo de la moda del siglo XX, estaba entre los marcados para la venganza. ¿Fue realmente una agente de la Gestapo?

Durante más de medio siglo la vida de Chanel desde 1941 hasta 1954 ha estado rodeada de imprecisiones y rumores, misterio y mito. El periodista y productor de documentales Hal Vaughan ofrece en La guerra secreta de Coco Chanel, gracias a un estilo periodístico brillante, documentado y lleno de suspense, la cara oculta del mito de la alta costura: su colaboración con los nazis, las misiones en las que participó como espía, su relación con el barón Hans Gunter von Dincklage, un peligroso agente del servicio de información alemán, y su declarada ideología antisemita, pero no sólo eso, también sus orígenes como dependienta, su actitud decidida y su ambición que la llevaron a crear un imperio de la nada y a casarse con un hombre simplemente para conseguir sus objetivos.

Thriller, periodismo, historia, biografía se conjugan con maestría en un libro que desvela el papel de Coco en la Gestapo y cómo después de la Segunda Guerra Mundial reconstruyó lo que hasta ese momento había sido la emblemática firma Chanel.

El autor
Hal Vaughan. Foto tomada de internet
La-guerra-secreta-de-Coco-Chanel-pasado-nazi-mitos-alta-costura-Hal-Vaughan

Ha sido periodista, corresponsal y productor de documentales en Europa, Oriente Próximo y Sudeste asiático desde 1957. Sirvió para el Ejército estadounidense en la Segunda Guerra Mundial y en Corea.
Vaughan ha escrito Doctor to the Resistance: The Heroic True Story of an American Surgeon and His Family in Occupied Paris y FDR’s 12 Apostles: The Spies Who Paved the Way for the Invasion of North Africa. Vive en París.

La crítica ha dicho sobre…
La guerra secreta de Coco Chanel


“Hal Vaughan demuestra con gran maestría que Chanel, lejos de ser una víctima inocente de las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial, fue una agente a sueldo de Abwehr, el servicio secreto alemán, con su propio número y alias: Westminster. Vaughan con un lenguaje directo y lleno de estilo merece un gran reconocimiento por resolver finalmente la maraña de hilos que enmascaraban la verdadera personalidad de Chanel.”
Tobias Grey, Financial Times.

“La guerra secreta de Coco Chanel se diferencia de las numerosas biografías de Chanel ya que se centra en recomponer las peligrosas actividades de Gabrielle Chanel durante la Segunda Guerra Mundial… éste es un retrato fidedigno y objetivo de uno de los íconos de la moda que nadie se ha atrevido a criticar...”
Isabel Schwab, The New Republic Online.

«Una crónica de Coco Chanel cautivadora… una Chanel diferente a la que puedas interpretar de la que se ofrece en cualquiera de las tiendas de su firma. Vaughan ha reunido numerosa documentación acerca de los detalles de colaboración que han permanecido clasificados durante años en los archivos europeos. Una historia sorprendente, adictiva, fascinante y provocativa».
Marie Arana, The Washington Post.

«Hal Vaughan ha realizado un exhaustivo trabajo de investigación y dibuja un retrato brillante, una historia aterradora y fascinante, maravillosamente contada, y llena de personajes inolvidables. Recrea con grandes dosis de realismo la Francia del siglo xx, una época que, como André Malraux dijo, no se entiende sin tres grandes nombres: De Gaulle, Picasso y Chanel. Una biografía sobre uno de los personajes clave de la historia contemporánea que sorprende en cada página».
Michael Korda, The Daily Beast.

Extractos de…
La guerra secreta de Coco Chanel

1. Metamorfosis: Gabrielle se convierte en Coco
«Si has nacido sin alas, no hagas nada para impedir que crezcan…Madruga, trabaja duro. No te hará daño: tu mente estará ocupada, tu cuerpo activo…».

Coco Chanel

Gabrielle Chanel, que con los años llegaría a ser la esencia del chic francés, nació en una calurosa tarde de agosto de 1883 en un hospicio para pobres en Saumur, en los Países del Loira francés. Provenía de una familia de campesinos que vivía en los límites de un bosque de castaños en las Cevenas, y a los que las plagas que arrasaron los cultivos obligaron a buscarse la vida como vendedores ambulantes. Al nacer fue registrada con el apellido «Chasnel», quizá debido a un error del funcionario del registro civil; o, más probablemente, porque ésta era la forma antigua del apellido familiar, suavizada posteriormente para hacerla más agradable al oído. (La «s» suprimida ocasionaría alguna confusión en documentos oficiales posteriores.)
Su madre, Jeanne Devolle, soltera cuando nació Gabrielle, y su padre, Albert Chanel, vendedor ambulante, acabaron casándose unos años más tarde. A lo largo de los doce años que transcurrieron antes de que Jeanne muriera, la familia compuesta por una prole de tres hermanas —Julia-Berthe, Gabrielle y Antoinette— y dos hermanos —Alphonse y Lucien— iban de acá para allá y dormían en míseros cuartuchos mientras Albert conducía un carromato de mercancías de una ciudad a otra. En 1895, tras la muerte de Jeanne cuando sólo contaba 33 años, Albert colocó a sus dos hijos a trabajar como jornaleros en una granja y mandó a Gabrielle, que a la sazón tenía 12 años, y a sus dos hermanas a la agreste región de Corrèze en la Francia central. Allí, en el orfanato del convento de Aubazine, fundado en el siglo XXI por Étienne d’Aubazine, las hermanas Chanel vivieron como pupilas de las monjas católicas.

Años más tarde, cuando reflexionaba sobre sus humildes inicios en el convento, Gabrielle recordaba: «Desde mi primera infancia he estado segura de que me lo habían arrebatado todo y de que estaba muerta. Ya lo sabía a los 12 años. Uno puede morir más de una vez en la vida».

Ninguno de sus biógrafos ha indagado acerca de cómo la Chanel de 12 años veía la vida en el orfanato. Nunca habló de aquellos años cuando era pupila de las monjas o acerca de tantos años de disciplina católica: el trabajo duro, la vida frugal. En aquel momento la doctrina y la teología cristianas daban mucha importancia al pecado, a la penitencia y a la redención. También sabemos que a principios del siglo xx las instituciones católicas como Aubazine inculcaban en la juventud cierta aversión hacia los judíos, y Chanel no fue una excepción. Era dada a los arrebatos antisemitas. El conocido escritor y editor en jefe de la revista francesa de moda Marie Claire, Marcel Haedrich, contaba que en una conversación que mantuvo con Chanel acerca de su libro And Moses Created God (Y Moisés creó a Dios) ésta le preguntó: «¿Y por qué Moisés? ¿Usted cree que las leyendas antiguas tienen algún interés en la actualidad? ¿O espera usted que a los judíos les guste su historia? No van a comprar su libro».

Cuando la conversación se centró en el hecho de que nuevas boutiques de moda estaban apareciendo como setas en todo París, Chanel comentó: «Sólo temo a los judíos y a los chinos; y a los primeros más que a los segundos». Haedrich comentó: «El antisemitismo de Chanel no era sólo de palabra, sino que se trataba de algo apasionado, demodé, y a veces incluso vergonzoso. Igual que todos los niños de su edad había estudiado el catecismo; y ¿no es cierto que los judíos mataron a Jesucristo?».

Las creencias religiosas cristianas durante siglos habían sostenido que los judíos eran los asesinos de Cristo. Desde la Edad Media los europeos predicaron que «los judíos traían mala suerte» y, por tanto, se les excluyó y no se les permitía ejercer ciertas profesiones y se les vetaba el ingreso en las grandes corporaciones. Los judíos estaban proscritos en época de Shakespeare y se les consideraba socialmente inferiores, y sólo eran aptos para recaudar impuestos, no en cambio para granjearse el respeto de familias humildes como los Chanel. Años más tarde los nazis y también algunos europeos menos fanáticos creyeron fervientemente en la conspiración judeobolchevique, que culpaba a los judíos de haber ideado el comunismo.

A los 18 años Chanel dejó el orfanato y fue a vivir a una pensión católica para chicas en la localidad cercana de Moulins. Era el momento en que Francia estaba en pleno debate sobre el caso Dreyfus, un escándalo que dividió al país durante casi una década. La historia empezó con el arresto en 1894, y el posterior juicio y condena por alta traición, basada en pruebas falsas, del capitán Alfred Dreyfus, un joven oficial de artillería de origen judeo-alsaciano. El condenado Dreyfus fue desterrado a la colonia penal de la Isla del Diablo situada a once kilómetros de la costa de la Guayana francesa; posteriormente fue juzgado y finalmente en 1906 exonerado. Reincorporado a la armada francesa con el rango de comandante, Dreyfus sirvió con honor en la Primera Guerra Mundial y se retiró como teniente coronel en 1919.

El caso Dreyfus dejó al descubierto las pasiones antisemitas del momento y la influencia decisiva de la Iglesia católica y de sus aliados, los monárquicos y los nacionalistas. Durante la adolescencia de Chanel en el convento y después en la comunidad católica de Moulins «el antisemitismo estaba en plena efervescencia».

El periódico católico asuncionista La Croix [La Cruz], muy leído en la época, «bramaba contra los judíos». Un conspicuo portavoz de la posición de la Iglesia era el sacerdote jesuita padre Du Lac, el guía espiritual del publicista antisemita Edouard Drumont, autor de La France Juive [La Francia judía]. Drumont acuñó el eslogan «Francia para los franceses»; palabras que todavía resuenan hoy en día en la política francesa, especialmente en las campañas de Jean-Marie Le Pen y su hija Marine, ahora dirigente del poderoso partido de extrema derecha Le Front National.

Con seguridad Chanel no pudo escapar a esa campaña de propaganda de la Iglesia católica contra el oficial judío Dreyfus. Más tarde su miedo y su odio hacia los judíos fueron dañinos y notorios, incluso para aquellos que tenían una postura más moderada de antisemitismo.

A los 20 años Chanel empezó a trabajar como costurera y, en su tiempo libre, cantaba en un café frecuentado mayoritariamente por oficiales de caballería. Allí adoptó el apodo de Coco, tomado quizá de una cancioncilla que solía cantar, dicen algunos, o quizá producto de la abreviatura de la palabra francesa que hacía referencia a una mujer mantenida: cocotte.

Formato: 15 x 23 cm
Colección: Aguilar
Páginas: 334
Traducción: Victoria Pradilla Canet
Nacionalidad autor: Estados Unidos
ISBN: 978-840-301-321-6
PVP: $39.000
Si te gustan nuestras actualizaciones no
olvides compartirlas y comentarlas
@revistawhatsup  #aficionescolombia
Click sobre la imagen
 y unete a nuestro facebook

Sarah Lee Méndez

Directora / Jefe de Prensa / Editora Contenido / Twitters: @AnastasiaLeeEdi @revistawhatsup @AficionesCol / Instagram @siganenconexion

Con más de una década de experiencia en relaciones públicas, manejo de redes sociales, CM, diseño de Blogs, fotógrafa para eventos.

Suscribete vía Email / Es importante para nosotros!

 

VISITA OTRAS SECCIONES

  • Copyright © Carreta Literaria - Whats Up™ REVISTA WHATS UP.
    / AFICIONES COLOMBIA DISEÑO SARAH LEE