viernes, 27 de junio de 2014

"MARAVILLOSO DESASTRE" - "INEVITABLE DESASTRE", LA SERIE QUE HA CONQUISTADO MILLONES DE CORAZONES EN TODO EL MUNDO

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 Maravilloso desastre
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LA CHICA BUENA
Abby Abernathy no bebe, no se mete en líos y trabaja muy duro. Cree que ha enterrado su oscuro pasado, pero cuando llega a la universidad, un rompecorazones conocido por sus ligues de una noche pone en peligro su sueño de una nueva vida.

EL CHICO MALO
Travis Maddox, sexy, musculoso y cubierto de tatuajes, es justamente el tipo de chico que le atrae a Abby, justamente lo que quiere evitar. Dedica sus noches a ganar dinero en un club de lucha itinerante, y sus días a ser el estudiante ejemplar y el seductor más popular del campus. Toda una mezcla explosiva.

¿UN DESASTRE INMINENTE...

Intrigado por el rechazo de Abby, Travis intenta colarse en su vida proponiéndole una apuesta que trastocará sus mundos y lo cambiará todo.

... O EL INICIO DE ALGO MARAVILLOSO?

En cualquier caso, Travis no tiene la más mínima idea de que ha iniciado un tornado de emociones, obsesiones y juegos que los terminará dañando,… aunque puede que también los una para siempre.
Jamie McGuire autopublicó Maravilloso desastre y consiguió ser bestseller del The New York Times y de Usa Today en Estados Unidos y el protagonista de las listas de más vendidos en las tiendas digitales de Reino Unido. Ha llegado a vender más de 200.000 ebooks sin ningún tipo de promoción.
Veinticinco países se preparan ya para publicarlo y Warner Bros ha adquirido los derechos para hacer la adaptación al cine.
Intensa, peligrosa, adictiva... Conoce tu nueva obsesión

 La crítica ha dicho sobre… Maravilloso desastre

«Maravilloso desastre es increíblemente adictivo. Maravillosamente sexy, maravillosamente intenso y maravillosamente perfecto. Jamie McGuire ha escrito un libro muy bueno».
Jessica Park, autora del best seller de The New York Times, Flat-Out Love

«Adoré cada palabra de este libro».
The Daily Quick

«Caerás rendido ante la historia de amor de Travis y Abby. Una vez te sumerjas en el universo de Maravilloso desastre no hay vuelta atrás. Estarás atrapado».
Totally booked

«Tan adictivo que casi puedo garantizar que habrás acabado con él en uno o dos días. Por favor, sal y compra este libro».
Tabitha’s book blog

«Hace volar la mente. Cogí Maravilloso desastre ayer por la noche y no pude dejarlo hasta que terminé con él. Con diferencia, una de las mejores novelas románticas que he leído nunca».
My no so vacant shelf

«Una montaña rusa de emociones».
Blog Dream memories

«Es buena, me gusta, me gusta muchísimo. Maravilloso desastre es un libro de amor pasional».
Blog Entre algunas palabras

«Creo que por fin entendí el significado de la frase: "Odio amarlo tanto"».
Blog Durmiendo entre libros

«Jamie McGuire nos muestra historia maravillosa de dos personas totalmente distintas pero en el fondo similares que se encuentran y forman un desastre, con fuegos artificiales.
Comparar a Jamie McGuire con Stephenie Meyer o con E.L. James solo se le crea una sombra y sacar conclusiones precipitadas porque no son lo mismo, es mucho mejor. Una increíble novela romántica, una apuesta por la confianza, el amor y la fe».
Blog La utopía de Casiopea

«McGuire ha escrito una novela polémica, pero que va a dar que hablar, que engancha, que tiene un ritmo endiablado, con diálogos mordaces y un inicio más que prometedor que se trunca y se retuerce y que lanza un mensaje confuso».
Blog Equinoccio

«Maravilloso desastre me atrapó desde la primera página y no me ha dado respiro hasta que llegué a la última página. La relación de Abby y Travis es tan turbulenta y llena de discusiones que no podía dejar un capítulo sin saber lo que pasaría en el siguiente. Esta pareja protagonista no solo ha tenido a todo el campus universitario como espectadores de su volátil y explosiva relación, sino también a mí».
Mideclipse.com

«La pluma de Jamie McGuire es muy, muy ágil y la novedad que nos va a aportar es, y aunque parezca mentira, ¡sexo en una novela juvenil! No, no es la escena que todos recordamos de "plumas" pero tampoco tan explícita como algo más adulto, si no que encontraremos un término medio en el que se ha atrevido a dar un paso más en ese aspecto respecto a otros libros de la misma índole y con muchos tabúes».
Blog Fantasy world

«La historia de amor de una pareja de adolescentes, con todas sus inquietudes e inseguridades propias de esa edad. Con demostraciones de amor muy sencillas que inconscientemente te hacen sonreír, con otros momentos de indignación y enfado en los que la protagonista desearía acabar con todo. Para algo se dice, que el amor y el odio están tan solo a un paso».
Blog Mi vida sin libros

«Esta es una historia fascinante, con un desarrollo espectacular, en la cual te hundes y te acaba obsesionando. Es uno de mis libros favoritos, tanto por los personajes magnéticos, como por la trama... ».
Blog Letras de tinta

«Os contará una historia de amor original, más cercana de lo que creéis y, además, os enganchará con una prosa ágil y unos diálogos increíbles».
Mientraslees.com

«Maravilloso desastre es un libro plagado de amor, un amor que no es cursi, un amor entregado, un amor sacrificado, un amor con sufrimiento, un amor dispuesto a todo, un amor con amor. Es un libro que quizás no comprendas la actitud de sus personajes, pero cuando vas avanzando, sus historias te llegan al alma».
Blog Rodeada por letras

«Sexy, fresca, enloquecedora pero romántica, una historia que no puede pasar desapercibida y que puede que pase a ser un antes y un después en la romántica juvenil».
Blog La estación de las letras olvidadas

«Maravilloso desastre es un libro intenso y explosivo».
Blog Un lugar mágico

«Maravilloso desastre es un soplo de aire fresco en la literatura juvenil».
Blog Estrellas y páginas

Primeras páginas de… Maravilloso desastre

Capítulo 1.
Bandera roja

Todo en la sala proclamaba a gritos que yo no pintaba nada allí. Las escaleras se caían a pedazos; los ruidosos asistentes estaban muy juntos, codo con codo, en un ambiente que era una mezcla de sudor, sangre y moho. Sus voces se confundían mientras gritaban números y nombres una y otra vez, y movían los brazos en el aire, intercambiando dinero y gestos para comunicarse en medio del estruendo. Me abrí paso entre la multitud, siguiendo de cerca a mi mejor amiga.
— ¡Guarda el dinero en la cartera, Abby! —me dijo America.
Su radiante sonrisa relucía incluso en la tenue luz.
— ¡Quédate cerca! ¡Esto se pondrá peor cuando empiece todo! —gritó Shepley a través del ruido. America le agarró la mano y luego la mía mientras Shepley nos guiaba entre ese mar de gente.
El repentino balido de un megáfono cortó el aire cargado de humo. El ruido me sobresaltó y me hizo dar un salto, buscar de dónde procedía ese toque. Había un hombre sentado en una silla de madera, con un fajo de dinero en una mano y el megáfono en la otra. Se llevó el plástico a los labios.
— ¡Bienvenidos al baño de sangre! Amigos míos, si andan buscando un curso básico de economía..., ¡se han equivocado de sitio! Pero, si buscan el Círculo, ¡están en la meca! Me llamo Adam. Yo pongo las reglas y yo doy el alto. Las apuestas se acaban cuando los rivales saltan al ruedo. Nada de tocar a los luchadores, nada de ayudas, no vale cambiar de apuesta, ni invadir el ring. Si la cagan y no siguen las reglas, ¡se van derechitos a la puta calle sin dinero!
¡Eso también va por ustedes, jovencitas! Así que, chicos, ¡no usen a sus zorritas para hacer trampas! Shepley sacudió la cabeza.
— ¡Por Dios, Adam! —gritó en medio del estruendo al maestro de ceremonias, en claro desacuerdo con las palabras que había utilizado aquel.
El corazón me palpitaba en el pecho. Con una rebeca de cachemira color rosa y unos pendientes de perlas, me sentía como una maestra repipi en las playas de Normandía. Le prometí a America que podía enfrentarme a todo lo que se nos viniera encima, pero en plena zona de impacto sentí la necesidad de agarrarme a su flacucho brazo con las dos manos. Ella no me pondría en peligro, pero el hecho de estar en un sótano con unos cincuenta tipos universitarios y borrachos, decididos a derramar sangre y ganar pasta, no me hacía confiar mucho en nuestras posibilidades de salir incólumes.
Desde que America había conocido a Shepley en la sesión de orientación del primer curso, solía acompañarlo a las peleas clandestinas que tenían lugar en los diversos sótanos de la Universidad de Eastern. Cada evento se llevaba a cabo en un lugar diferente y se mantenía en secreto hasta una hora antes de la pelea.
Como me movía en un entorno bastante más tranquilo, me sorprendió saber de un mundo clandestino en Eastern; pero Shepley lo conocía incluso antes de haberse matriculado. Travis, compañero de habitación y primo de Shepley, participó en su primera pelea hacía siete meses. Se decía que él, ya como estudiante de primer año, había sido el rival más letal que Adam había visto en los tres años desde que había creado el Círculo. Al empezar el segundo curso, Travis era invencible, de modo que las ganancias le permitían pagar sin problemas con su primo el alquiler y las facturas.
Adam se llevó nuevamente el megáfono a los labios; el ajetreo y los gritos aumentaron a un ritmo febril.
— ¡Esta noche tenemos a un nuevo adversario! El luchador y estrella del equipo universitario de Eastern, ¡Marek Young!
Las ovaciones continuaron y la multitud se separó como el mar Rojo cuando Marek entró en la sala. Se formó un espacio circular; la turba silbó, abucheó y se burló del rival. Él daba brincos, sacudía el cuello de un lado a otro; tenía el rostro serio y concentrado. La multitud se calmó con un sordo rugido, y luego me llevé las manos a los oídos cuando la música retumbó por los grandes altavoces al otro extremo de la sala.
— ¡Nuestro siguiente adversario no necesita presentación, pero, como me da un miedo que te cagas, ahí va de todos modos! ¡Tiemblen, chicos, y quitense los calzones, señoritas! Con todos ustedes: ¡Travis perro Loco Maddox!
El volumen se disparó cuando Travis apareció por una puerta al otro lado de la sala. Hizo su entrada con el pecho desnudo, tranquilo y espontáneo. Caminó sin prisas hacia el centro del perímetro, como si llegara al trabajo un día cualquiera. Sus músculos fibrosos se estiraron bajo la piel tatuada mientras chocaba los puños contra los nudillos de Marek. Travis se inclinó hacia Marek y le susurró algo al oído; el luchador mantuvo con gran dificultad su expresión severa. Ambos contendientes estaban de pie uno frente al otro, mirándose directamente a los ojos. Marek tenía una mirada asesina; Travis parecía ligeramente divertido.

Tomado de las páginas 9, 10 y 11 del libro.


Inevitable desastre

¿Se puede amar demasiado a alguien?
Travis Maddox aprendió dos cosas de su madre antes de que muriera: Ama con fuerza. Lucha todavía con más fuerza.
En Inevitable desastre la vida de Travis es una espiral de mujeres, apuestas y violencia. Y, justo cuando se considera invencible, Abby Abernathy consigue derrotarlo.
Pero toda historia tiene dos caras. En Maravilloso desastre, Abby tenía mucho que decir. Ahora ha llegado el momento de conocer la historia a través de los ojos de Travis.
Por primera vez en su vida está abrumado por una chica. Es valiente, inteligente y guapa pero él sabe que esconde algo. Al principio lo único que quiere es llevarla a la cama pero ella le deja claro que solo va a ser su amiga. Este arreglo no funciona porque cuanto más tiempo pasan juntos más le gusta. Abby es inocente y está herida, y Travis teme enamorarse de ella porque es diferente a las demás. Así que decide luchar.
Considerada un cruce entre las novelas románticas de Federico Moccia, la saga Crepúsculo y la trilogía Cincuenta sombras de Grey, Maravilloso desastre e Inevitable desastre forman una serie que ha conquistado millones de corazones en todo el mundo.

«Una vez que entras en la mente de Travis Maddox ya no quieres dejarlo».
Colleen Hoover, autora del best seller Hopeless.

Los lectores han dicho sobre… Inevitable desastre

«Pensé que este libro sería más de lo mismo, pero estaba equivocada. Es mucho más que las batallas de Travis por no perder a Abby. He sentido su dolor y su dilema».
Jessica Gomez.

«Lo leí tan rápido la primera vez que lo tuve que leer de nuevo e ¡incluso me gustó más! ¡Y Travis es sin duda el hombre de ficción de mi vida! ¡Impresionante!».
Shyannon

«La historia me mantuvo en vilo desde el principio hasta el final».
Anita

«No tengo palabras para expresar lo que me gustaron este libro y sus protagonistas. Me sentí fatal cuando terminé de leerlo. ¡Quería más!».
Lisa Bannister

«Me encantó la historia de Abby en Maravilloso desastre pero leída desde el punto de vista de Travis es aún mejor. Aunque sabía cómo iba a terminar no pude dejarlo. Jamie McGuire es sin duda una de mis autoras favoritas».
jamiesadler

Primeras páginas de… Inevitable desastre

Prólogo
Ni siquiera con el sudor de la frente y la respiración entrecortada parecía enferma. Su piel no tenía el hermoso aspecto habitual y sus ojos no brillaban como siempre, pero seguía siendo muy guapa. La mujer más guapa que hubiera visto jamás.
La mano cayó de la cama y el dedo se estremeció. Recorrí con la mirada las uñas amarillentas y quebradizas, luego subí por el brazo delgado hasta llegar al hombro huesudo y, finalmente, posé mis ojos en los suyos. Me estaba mirando, con los párpados abiertos en dos rendijas, lo suficiente como para hacerme saber que era consciente de que yo estaba allí. Eso era lo que me encantaba de ella. Cuando me miraba, lo hacía de verdad. No me miraba pensando en la otra media decena de cosas que tenía que hacer ese día ni pasaba de mis estúpidas historias. Me escuchaba y eso la hacía muy feliz. Todas las demás personas asentían sin escucharme, pero ella no. Ella nunca.
—Travis —me llamó con voz ronca y las comisuras de sus labios se elevaron—. Ven, cariño. No pasa nada. Ven aquí. Papá me puso tres dedos en la base del cuello y me empujó hacia delante mientras hablaba con la enfermera. Papá la llamaba Becky. Vino a casa por primera vez pocos días antes. Me hablaba con voz suave y me miraba con amabilidad, pero no me gustaba Becky. No era capaz de explicarlo, pero que estuviera allí me daba miedo. Sabía que había venido a ayudar, pero eso no era bueno, ni siquiera aunque a papá le pareciera bien.
El empujón de papá me hizo dar unos cuantos pasos hacia delante, lo que me acercó lo suficiente como para que mamá me pudiera tocar. Alargó una mano de dedos elegantes y largos y me acarició el brazo.
—No pasa nada, Travis —me susurró—. Mamá quiere decirte algo. Me metí un dedo en la boca y me lo pasé por las encías con gesto nervioso. Que asintiera la hacía sonreír más todavía, así que me aseguré de mover mucho la cabeza mientras me acercaba a su cara.
Usó las pocas fuerzas que le quedaban para inclinarse hacia mí e inspiró profundamente.
—Lo que voy a pedirte va a ser muy difícil, hijo. Pero sé que puedes hacerlo, porque ya eres un niño mayor.
Asentí de nuevo e imité su sonrisa, aunque no quería hacerlo. Sonreír cuando ella estaba tan cansada y enferma no me parecía bien, pero mostrarme valiente la hacía sentirse feliz. Así que me porté como un valiente.
—Travis, quiero que escuches con atención lo que voy a decirte y, lo que es más importante, necesito que lo recuerdes. Eso te va a costar mucho. He intentado recordar cosas de cuando tenía tres años, pero…
Se calló, porque el dolor fue demasiado intenso durante unos momentos.
— ¿El dolor se vuelve insoportable, Diane? —le dijo Becky al mismo tiempo que clavaba una aguja en el tubo intravenoso de mamá.
Mamá se relajó tras unos instantes. Inspiró de nuevo e intentó hablar de nuevo.
— ¿Lo harás por mamá? ¿Recordarás lo que te voy a decir?
Asentí una vez más y ella me acarició la mejilla con una mano. No tenía la piel muy tibia y apenas fue capaz de mantener la mano en mi cara unos segundos antes de que le empezara a temblar y la dejara caer en la cama.
—Lo primero, no es malo estar triste. No es malo tener sentimientos. Recuérdalo. Lo segundo, sé un niño todo el tiempo que puedas. Juega, Travis. Haz el tonto. —Su mirada se enturbió—.
Cuidaos tú y tus hermanos y cuidad a vuestro padre. Incluso cuando os hagáis mayores y os vayáis, es importante que vengáis a casa. ¿Vale?
Afirmé con fuerza en un intento desesperado por agradarla.
—Hijo, algún día te enamorarás. No te conformes con cualquiera. Escoge a la chica que no sea fácil, esa por la que tengas que luchar, y después no dejes de luchar. Nunca… —inspiró profundamente— dejes de luchar por lo que quieres. Y nunca… —frunció el entrecejo— te olvides de que mamá te quiere. Aunque no puedas verme… —Una lágrima cayó por su mejilla—. Siempre, siempre te querré.
Respiró de forma entrecortada y luego se puso a toser.

Tomado de las páginas 7, 8 y 9 del libro

Jamie-McGuire
Foto archivo particular
La autora

Jamie McGuire nació en Tulsa. Creció con su madre en Blackwell, donde acabó la secundaria en 1997. Asistió a la Northern Oklahoma College, la Universidad Central de Oklahoma, y al Autry Technology Center, donde se graduó en Radiografía. Jamie vive ahora en Enid con sus cuatro hijos y su esposo Jeff.
Entre sus libros están la trilogía Providence, y la novela Maravilloso desastre, que consiguió un éxito sin precedentes en autopublicación digital.
Inevitable desastre es la continuación de Maravilloso desastre. 

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Sarah Lee Méndez

Directora / Jefe de Prensa / Editora Contenido / Twitters: @AnastasiaLeeEdi @revistawhatsup @AficionesCol / Instagram @siganenconexion

Con más de una década de experiencia en relaciones públicas, manejo de redes sociales, CM, diseño de Blogs, fotógrafa para eventos.

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